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Santiago de Chile 2013

En la semana del 12 al 16 de agosto del presente año 2013, doce miembros e invitados de la Comisión Teológica de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina (CPAL), realizaron su reunión anual en Santiago de Chile. El encuentro fue en el Centro de Espiritualidad Loyola, ubicado a 23 kilómetros de la capital del país.

Por tercer y último año consecutivo, la Comisión trató el tema de La recepción latinoamericana del concilio Vaticano II y la fe. Las ponencias expuestas giraron en torno a lo teológico, lo cristológico y la teología del Espíritu desde la recepción latinoamericana. En las comunicaciones,    la Comisión se centró en lo eclesiológico, el diálogo interreligioso, y en el influjo que la teología latina está teniendo en la transformación de la teología en Estados Unidos.

1. Cristo desde Medellín y el Espíritu que actúa desde abajo  

Las ponencias centradas propiamente en la recepción latinoamericana del Vaticano II fueron cuatro.

La primera ponencia fue la del teólogo de la facultad de teología y Filosofía de Belo Horizonte, Geraldo de Mori sobre El aggiornamento como categoría teológica. El brasileño subraya en su trabajo la importancia histórica y teológica delaggiornamento. A propósito del tema y a mi juicio, este acontecimiento del Espíritu, propiciado por todo el movimiento histórico y eclesial de renovación que condujo al concilio Vaticano II, fue recibido en América Latina de un modo original y radicalmente evangélico. Es lo que efectivamente se pone de manifiesto, sobre todo a partir de Medellín y con la irrupción de los pobres y desheredados, en la teología, la iglesia y la realidad histórica latinoamericana.

La siguiente ponencia estuvo bajo la responsabilidad del chileno Jorge Costadoat, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de la Universidad Alberto Hurtado: Cristo como criterio de interpretación de los signos de los tiempos en Medellín. En ella el teólogo presenta la “visión cristológica de la historia” de Medellín, y cree que quizá esto sea lo más propio de la recepción latinoamericana del Vaticano II. Esa visión y recepción de la cristología de Medellín es fundamental para comprender lo más característico de la Iglesia y la teología latinoamericana.

El tercer trabajo es el de Víctor Codina: El Espíritu actúa desde abajo, desde la periferia. Ensayo de una pnuematología desde América Latina. Se  trata de una propuesta específica de teología del Espíritu que, sin despreciar los aportes de otras teologías europeas y ortodoxas del Espíritu, quiere ser escrita desde la perspectiva concreta de la realidad de los pobres latinoamericanos. Al mismo tiempo, el teólogo quiere dejar claro el aporte propio y significativo de esta pneumatología latinoamericana. Aunque Víctor Codina no pudo estar presente esta vez en Santiago de Chile, su trabajo fue ampliamente discutido en la Comisión para, posteriormente, presentarle las debidas sugerencias y observaciones.

Finalmente, Pedro Trigo, conocido teólogo con corazón venezolano de raíces españolas, profesor en la Facultad de Teología de la Universidad Católica Andrés Bello, habló sobre  la Novedad de  la espiritualidad conciliar: Ensayo de síntesis. El autor está profundamente convencido de que esta novedad de la espiritualidad del concilio Vaticano II tiene sus raíces justo en la fidelidad al Evangelio de Jesucristo y a su Espíritu.

2. Hacia una Iglesia de los pobres      

Finalizadas las ponencias, la Comisión continuó su programa con la presentación de cuatro comunicaciones. Aunque estas no abordan directa y explícitamente el tema central de la recepción latinoamericana del Vaticano II, esos trabajos fueron expuestos y discutidos por su relación implícita con el tema central. Pero también fueron considerados porque de algún modo iluminan a los miembros de la Comisión Teológica, en su hacer y quehacer teología desde la realidad latinoamericana, pero abiertos a otras experiencias similares.

La primera comunicación fue la del teólogo francés del Centro Sèvres de Paris, Etienne Grieu: Diaconía 2013: ¿un acontecimiento para la Iglesia de Francia? Etienne narra teológicamente en su trabajo un encuentro de tres días que logró reunir a 12,000 personas de las más pobres del país, a más de 80 obispos, e incluso al mismo nuncio. A partir de lo expresado por el teólogo, puede afirmarse que se trató de un acontecimiento singular para la Iglesia de Francia, en el que los más pobres irrumpieron como un signo de los tiempos.

Pero también y sobre todo, hay que notar que fue un acontecimiento novedoso en donde esos mismos pobres franceses tomaron la palabra, expresaron sus propios sentimientos, y contaron con su lenguaje su propia historia. Los relatos de vida de esos excluidos emergieron como Buena Noticia para toda la Iglesia francesa. Como muy bien comenta Etienne, “los pobres son capaces de un pensamiento que viene de la experiencia”. Esos desheredados del primer mundo, que paradójicamente son llamados pobres del cuarto mundo, se han convertido (al menos en ese acontecimiento) en los verdaderos sujetos de esa Iglesia. Por la dinámica que hubo y que se narró, puede afirmarse que los mismos pobres optaron por los pobres. Reto fundamental para una Iglesia verdaderamente cristiana. Evidentemente, ahora queda la tarea de la continuidad y concreción de ese acontecimiento eclesial en Francia.

La siguiente comunicación fue la del peruano José Piedra Valdez: La universalidad eclesial en un mundo globalizado. Se trata de un breve trabajo que seguramente el teólogo espera todavía desarrollar y precisar. En él habla del mundo particular versus el mundo global; de un mundo más abierto frente a un mundo más cerrado. Llamó especialmente la atención su propuesta sobre la sencillez de vida para la Iglesia, como única salida ante la situación actual de globalización y consumismo impuesta por el modelo económico predominante. En este contexto, le sugerimos desde Centroamérica que ampliara su trabajo echando mano de los escritos de I. Ellacuría sobre la “civilización de la pobreza”, frente a la “civilización de la riqueza”. El teólogo peruano termina señalando la importancia que tiene para la Iglesia el hecho de recuperar la misión hacia afuera.

Seguidamente el mexicano Raúl Cervera presentó su trabajo centrado en la temática: Inculturación y diálogo interreligioso. El autor comienza considerando estas dos realidades en el magisterio de la Iglesia. A continuación expone la articulación entre religión y cultura, y termina analizando el caso de los catolicismos populares.

Las comunicaciones terminaron con la presentación del teólogo estadounidense de raíces mexicanas, Allan Figueroa Deck: Las aportaciones latinas a la transformación de la teología práctica en Estados Unidos. Se trata de un sugerente trabajo colectivo en donde además participan María Carmen Cervantes y Ken Jonson-Mondragón.

3. Museo de la Memoria y los Derechos Humanos  

El martes 13 de agosto la Comisión visitó por la mañana, en Santiago de Chile, el “Museo de la Memoria y los Derechos Humanos”. El proyecto, de estructura moderna y de varios pisos, fue inaugurado en enero de 2010 por la que en ese momento fuera la presidenta de ese país: Michele Bachelet. Como claramente se lee en su presentación, este Museo es, ante todo, “un espacio que invita a reflexionar sobre los atentados contra la vida y la dignidad de las personas, ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990”. La exposición permanente del Museo “recoge elementos importantes de su patrimonio para narrar los hechos ocurridos en Chile” durante estas tres décadas.  

Por medio del Museo de la Memoria también se espera “promover el respeto a los derechos humanos como una práctica permanente, para que estos hechos no se repitan Nunca Más”.  No cabe duda que la visita a este Museo invita a la reflexión y quedó de trasfondo en los miembros de la Comisión para que su reflexión teológica parta del Dios que quiere la vida de las víctimas de la violencia, y que han sufrido la violación de sus más sagrados derechos. Algunas paredes de este Museo, llenas de fotografías de desaparecidos y asesinados, expresan que la violencia ciega no tiene la última palabra ni para los pueblos ni para el Dios de la vida en el que creemos. En efecto, los miles de muertos y desaparecidos permanecen en la memoria de cada una de las personas que se han hecho presentes visitando el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, y estamos convencidos de que también permanecen en la memoria  y el corazón del Dios de Jesús.  

4. Seminario Interno, Monseñor Romero y libro de Pedro Trigo    

Por la tarde del mismo martes, la Comisión participó como invitada en el “Seminario Interno” de los teólogos de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La ponencia magistral estuvo a cargo de la teóloga Virginia Raquel Azcuy: Dios actúa en la historia y se manifiesta en los siglos de los tiempos. El giro soteriológicopastoral en el concilio Vaticano II. En su trabajo Virginia R. Azcuy presenta, en primer lugar: de los signos del Reino a los signos de los tiempos; y a continuación de los signos de los tiempos a su discernimiento teológico.

Terminada la ponencia, tuvimos la grata sorpresa de encontrar en esta Pontificia Universidad, una sala dedicada a “Monseñor Romero”. Es un recinto lleno de fotografías de mártires y santos latinoamericanos, incluidos nuestros seis compañeros jesuitas de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, y sus dos colaboradoras. Se trata de una sala que sirve a los universitarios para estudiar, pero que también puede ser visitada por aquellos que lo deseen y quieran contemplar y hacer memoria de una de las realidades que caracteriza a  la Iglesia latinoamericana: el martirio.

A las 19: 00 horas del mismo día martes, en el Centro de Extensión de la Universidad Católica, fue presentado el nuevo libro de Pedro Trigo: Relaciones humanizadoras. Un imaginario alternativo. La obra fue comentada por la historiadora Ana María Stuven y el teólogo Diego Irarrázabal. A continuación Pedro Trigo agradeció, precisó y sintetizó lo fundamental de su obra. En el prólogo a esta obra, Víctor Codina afirma que este libro de Trigo está “destinado a repensar cómo relacionarnos humanizadoramente y cómo escapar del callejón sin salida de unas relaciones meramente objetuales”. En él se ponen de manifiesto “unas reflexiones y convicciones que tienen su fundamento último y su clave de bóveda en la teología cristiana” (9).  El horizonte último de la obra de Trigo “es el Reino escatológico de Dios que se hace presente ya en la historia como Reinado de Dios” (10).   

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Los miembros de la Comisión Teológica estamos sumamente agradecidos por el aprecio y la amistad de los hermanos jesuitas de la provincia de Chile, y por todas las personas que gentilmente nos acogieron.

El estilo “Seminario” de esta semana, hace que para la Comisión de teólogos jesuitas de la CPAL, este encuentro anual sea una experiencia intensa, pero al mismo tiempo única y dinámica en el hacer y quehacer teológico desde la perspectiva latinoamericana. Hemos comprobado en esta práctica teórica, que teologizando es como se hace teología y de ese modo es como se aprende teología. Al mismo tiempo valoramos la importancia de la praxis teórica del teologizar desde la realidad propia de los países de América Latina.

Hugo C. Gudiel García sj