Más de 140 personas de distintos pueblos originarios de Guatemala, El Salvador, México y Brasil participaron, del 7 al 10 de agosto, en el XII Congreso Mesoamericano de Teología India, celebrado en Chinautla, Guatemala. Bajo el lema “Agua y Barro: Memoria viva del pueblo Poqomam”, el encuentro profundizó en la espiritualidad y memoria de los pueblos originarios, así como en sus luchas por la defensa de la vida y el territorio frente al extractivismo.
Entre el 7 y el 10 de agosto, más de 140 personas se encontraron en el XII Congreso Mesoamericano de Teología India: el espacio para el diálogo interreligioso y la profundización en los saberes y la espiritualidad de los pueblos originarios que la Asociación Qajb’al Q’ij organiza y acompaña desde hace catorce años en Guatemala.
El tema de este año fue Agua y Barro: Memoria viva del pueblo Poqomam. La comunidad Poqomam de Chinautla, municipio de la región metropolitana de Guatemala, acogió el encuentro. De acuerdo con P. Victoriano «Vico» Castillo, S.J., centrar la reflexión del Congreso en el agua y el barro sirvió para conectar directamente con la lucha de las comunidades y las autoridades ancestrales de Chinautla en contra de la explotación minera y extractivista en el río Las Vacas.

Estos elementos representan dos puntos centrales de la vida de los pueblos de Chinautla, explica P. Vico: el agua como fuente de vida y el barro para la creación de piezas artesanales que representan identidad y subsistencia. Para este Congreso contaron con apoyo de la Parroquia del Santo Hermano Pedro, al norte del municipio.
Participaron las culturas poqomam, k’iche, kaqchikel, q’eqchi, achi’, tojolab’al, mam, xinka, sakapulteko, tukano, personas afrodescendientes y mestizas de Guatemala, El Salvador, México y Brasil. También participaron las autoridades ancestrales. Así, en un clima de reflexión y diálogo, las y los asistentes profundizaron en la memoria del pueblo Poqomam y las comunidades asistentes y también en las resistencias de los pueblos originarios ante el extractivismo y otras amenazas a los recursos naturales.

P. Vico explicó que, además de establecer diálogos interreligiosos entre la fe cristiana y los pueblos originarios, el Congreso tiene por objetivo «constatar que es verdad que Dios se revela en todas las culturas».
El espacio coincidió con el Día Mundial de los Pueblos Originarios, una fecha que invita a recordar las exigencias de los pueblos originarios en el mundo: «Con nuestras luchas, celebramos el derecho a existir como pueblos», reza el mensaje final del Congreso. Concluye recordando que «nuestra Madre Tierra y nuestra hermana agua no se venden. Se aman. se cuidan y se defienden».
Fotos: Cortesía P. Vico
