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A través de un video saludo, el P. General Arturo Sosa, S.J., envía un abrazo fraterno a las comunidades y obras de la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús en ocasión de la conmemoración del 50 aniversario de constitución. El P. General retoma la primera presencia jesuita en el territorio para invitarnos a recorrer el camino de entrega y misión que sigue vivo hoy más que nunca en este aniversario.

Este 5 de agosto de 2026, conmemoramos el 50 aniversario de la entrada en vigencia del decreto con el que el P. Pedro Arrupe constituyera nuestra Provincia en 1976. A la luz de esta celebración, el P. General Arturo Sosa envía un saludo fraterno a las obras y comunidades de Centroamérica, retomando la primera presencia jesuita en el territorio para invitarnos a recorrer el camino de entrega y misión que sigue vivo hoy más que nunca en este aniversario.

Compartimos abajo una transcripción del mensaje completo, que está disponible en nuestro canal de Youtube y nuestras redes sociales.

A las puertas de los 50 años de erección de la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús, mi corazón se une al de cada uno de ustedes para agradecer, contemplar y celebrar estas cinco décadas caminando con y por Centroamérica.

Los que hoy celebramos representa un capítulo significativo en la historia de los jesuitas en el mundo. No se trata de un evento aislado, si no que hacemos memoria de cómo en distintas épocas y continentes hemos ido buscando colaborar con el sueño de Dios para el mundo.

Mucho antes de que existiera una provincia formalmente erigida, llegaron a la región de la actual Centroamérica un grupo de compañeros jesuitas con el deseo de anunciar el evangelio, aprender de sus pueblos, acompañar sus búsquedas, sus penas y sus experiencias más profundas. Esta primera presencia de escucha y servicio sembró las semillas que hoy siguen dando fruto abundante.

La decisión del P. Pedro Arrupe de erigir la Provincia Centroamericana en 1976 fue apostar confiadamente por la vida que brotaba con fuerza en Centroamérica por la fecundidad de su riqueza cultural y espiritual, la esperanza que brota de sus luchas por la justicia y por la fe que incluso en medio de la adversidad nunca dejó de sostener al pueblo.

En 50 años desde su fundación, la provincia ha asumido con lucidez los retos de su historia, conflictos armados, martirios y persecución, desigualdades persistentes, búsqueda de de paz, fortalecimiento democrático, crisis medioambientales y transformaciones culturales.

La fidelidad de Dios ha acompañado este caminar, una presencia discreta, paciente, que ha sostenido la educación, el acompañamiento pastoral, la defensa de la dignidad humana, el trabajo con migrantes, la comunicación, el compromiso por la reconciliación y la paz. La memoria viva de los mártires sigue iluminando el rumbo. Nada de esto ha ocurrido de manera aislada.

Forma parte del esfuerzo universal de la Compañía de Jesús por caminar con los más vulnerables, promover la reconciliación y cuidar de nuestra casa común. Centroamérica con su complejidad y su belleza ha sido una escuela privilegiada donde la Compañía entera ha aprendido sobre el coraje, fe y esperanza.

Hoy, al mirar hacia el futuro, los invito a mantener viva la capacidad de discernir en común, de trabajar en redes, de acoger nuevas formas de liderazgo compartido con tantas otras personas que acompañan la misión. Dejemos que los clamores del pueblo sigan configurando nuestra misión.

En nombre de toda la Compañía de Jesús, envío mis mejores deseos a este cuerpo apostólico que continúa trabajando con pasión por el reino de la justicia, la paz y el amor. Allí donde la vida clama con mayor urgencia.

Que la celebración de estos 50 años renueve el deseo de todo amar y servir y avive en cada obra, cada comunidad y cada gesto de entrega la misión que Dios nos confía hoy a través de la Iglesia. Felices 50 años, querida provincia centroamericana de la Compañía de Jesús.

Que el Señor Jesús siga encendiendo en ustedes el fuego de la misión para su mayor gloria y para el bien de los pueblos de esta querida región. Que María, nuestra Señora del Camino, los siga acompañando. El Dios de la vida que resucitó a Jesús y para quien nada es imposible, llene de bendiciones a toda la provincia.

P. General Arturo Sosa – 5 de agosto de 2026