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La parroquia Santiago Apóstol, en Yoro, fue el escenario de la conmemoración de los 75 años de presencia y caminar de la Compañía de Jesús en este territorio. Jesuitas, colaboradores y miembros de las comunidades vinculadas a las obras de la Compañía se reunieron para recordar el camino recorrido junto al pueblo hondureño, agradecer siete décadas de misión y renovar su compromiso de servicio, fe y justicia.

La parroquia Santiago Apóstol, en Yoro, acogió la conmemoración del 75 aniversario de la presencia de la Compañía de Jesús en este territorio con un compartir que convocó a los jesuitas que colaboran en las obras hondureñas y las comunidades que las conforman.

En 1946, la Compañía de Jesús llegó a Honduras para establecer su misión permanente en el país centroamericano. En ese entonces, todavía era misión dependiente de la Provincia de Missouri, en Estados Unidos. Este año, Honduras conmemoró el 80 aniversario de la primera llegada de la Compañía al país. Este 13 de junio conmemoraron la presencia específica en Yoro, que data de 1951.

De acuerdo con P. Gregorio Vásquez, S.J., párroco de Santiago Apóstol, eligieron el 13 de junio porque «fue el día en que falleció el primer jesuita de esta zona, el padre Luis Smith, quien murió arrollado por una corriente de agua». En declaraciones a Radio Progreso, P. Gregorio señaló que para la Compañía de Jesús, el significado de los 75 años en Yoro es la gratitud. “Lo recordamos con alegría, con gozo, y reconocemos también todo lo que han sembrado tanto los jesuitas en esta zona junto con laicos y laicas, semillas que han ido germinando en las comunidades eclesiales de base, los agentes de pastoral, los diferentes grupos y movimientos pastorales”, dijo el jesuita.

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La conmemoración inició con un análisis de la realidad a cargo de P. Ismael «Melo» Moreno, S.J., en el que recogió el caminar de los jesuitas con el pueblo hondureño que data desde 1946 con la llegada a El Progreso. «Llegaron por la vía de El Progreso, fueron a Minas de Oro, y, cinco años después, en 1951, estaban en Yoro«, explicó P. Melo.

P. Melo continuó el análisis resaltando la «huella tremenda» que la Compañía de Jesús ha dejado en el territorio. Compartió algunas anécdotas de su propio caminar como jesuita, recordando sus encuentros con jesuitas estadounidenses que estuvieron en Honduras, como su encuentro con el P. José Wade, S.J.

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En 1979, Honduras pasó a formar parte de la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús. P. Melo, que por esos años todavía era un jesuita en formación, compartió algunos recuerdos de primera mano de estas épocas marcadas por las misiones pastorales en las parroquias, la fundación de algunas obras como el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ) y el Teatro La Fragua y los encuentros entre jesuitas estadounidenses y españoles que, por aquel entonces, empezaban a llegar al país para continuar con el trabajo.

Las y los asistentes a la conmemoración tuvieron la oportunidad de revisar una línea del tiempo y una exposición de fotografías históricas que buscaban recoger el camino en misión de estas siete décadas de servicio al pueblo hondureño. También participaron en una aproximación al carisma de la Compañía de Jesús recordando a San Ignacio de Loyola y los primeros compañeros. Durante la conmemoración también se recordó la vida y siembra de mártires que dieron su vida por la defensa de la casa común, como el caso de Juan López.

Foto: Cortesía

Los jesuitas de las obras hondureñas celebraron una Eucaristía de acción de gracias por este tiempo de misión. Participaron, también, de un compartir comunitario con las y los asistentes que, reunidos en alegría y celebración, recordaron el espíritu de entrega, servicio y comunidad que caracteriza a la misión jesuita en Honduras.

*Imágenes: Cortesía