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La Caravana por la Hospitalidad de la Red Jesuita con Migrantes recorrió distintos puntos de Centroamérica para encontrarse con comunidades, centros escolares, universidades y lugares de frontera para sembrar esperanza y acogida para con las personas migrantes y refugiadas.

La Caravana por la Hospitalidad, iniciativa que recorre el continente en búsqueda de la promoción de una cultura de acogida con las personas migrantes y refugiadas que forma parte de la Dimensión de Hospitalidad de la Red Jesuita con Migrantes (RJM), visitó Guatemala, El Salvador y Honduras entre finales de octubre y principios de noviembre.

El recorrido inició por El Salvador. A su paso por el país, la Caravana contó con el valioso apoyo y guía de la coordinación de la RJM CA y el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). En su primer día, visitaron el distrito de Arcatao, en el municipio de Chalatenango al norte del país centroamericano. Ahí, vivieron un tiempo de encuentro y fraternidad con la comunidad que les recibió en un clima de apertura y esperanza.

La Hermana Norma Hernández, coordinadora de la RJM CA explicó que la Caravana se propone dinamizar a cada persona participante a actuar y ser desde 4 verbos que fueron impulsados por el Papa Francisco para el trabajo con migrantes y refugiados: acoger, proteger, promover e integrar. «Es un itinerario que nos pone en caminos de esperanza», dijo, haciendo referencia al lema de la misma: «La esperanza es el camino».

En el segundo día, la Caravana participó en el Congreso de la realidad socio-política “Segundo Montes SJ: las ciencias sociales en la encrucijada” que organiza la UCA. La Caravana presentó una reflexión sobre el modelo de hospitalidad como respuesta integral. También compartieron con estudiantes de la Pastoral Universitaria en un espacio de encuentro fraterno a través de presentaciones e intercambios artísticos y conocieron las instalaciones de la radio YSUCA, miembro de la Comisión Centroamericana de Medios de la Compañía de Jesús (CCAM) para participar en un espacio de entrevista para divulgar la misión e inspiración de su servicio.

El tercer día contó con la valiosa participación de la Comunidad Educativa del Complejo Educativo de Fe y Alegría San José de las Flores en Tonacatepeque, en la zona central de El Salvador. En la misma zona, se encontraron con un grupo de mujeres soñadoras y emprendedoras que se reúnen en la Casa de la Juventud Ángel de la Guarda. El cuarto día finalizó con la visita a San Lorenzo, Ahuachapán, que en conjunto con Cáritas Santa Ana, realizaron el recorrido y peregrinación hacia la zona fronteriza de Guatemala.

La siguiente parada fue Honduras. Ahí, la Caravana visitó Danlí, en el oriente del país, frontera con Nicaragua. Se les sumó la presencia de Monseñor Simón Bolívar, Nuncio Apostólico de Honduras. «La vocación del cristiano es una vocación de migrante», señaló: «Sabemos que Jesús fue migrante desde el momento de su nacimiento. No nos es extraño que un cristiano entonces se sienta comprometido con quienes migran». Monseñor Bolívar participó en un encuentro con personas migrantes provenientes de Haití.

En su segundo día en Honduras, la Caravana se encontró con comunidades garífunas del Atlántico, específicamente en la región de Tela. Ahí participaron en un encuentro de defensoras y defensores del medio ambiente. Luego, la Caravana participó en acciones en El Progreso, en sedes de obras de la Compañía de Jesús en el país centroamericano.

El 5 de noviembre, estudiantes y docentes del Centro Escolar Luis Bográn, en la comunidad garífuna de San Juan, recibieron a la Caravana en compañía también de Fe y Alegría. Esto último en coordinación con el Equipo articulador de migración y en el marco del trabajo como parte de la RJM Centroamérica. El 6 de noviembre, el Centro Técnico Loyola, también de Fe y Alegría, compartió un espacio de encuentro, diálogo y sensibilización en favor de la hospitalidad, la defensa de los derechos humanos y la dignidad de las personas migrantes con la Caravana.

El paso por Honduras concluyó en el occidente, en Ocotepeque. Karla Rivas, de la RJM Honduras, acompañó el espacio en el albergue San José, que recibe a personas en tránsito por el territorio: «Conversamos con familias venezolanas en tránsito inverso: es decir que van pasando por Honduras para intentar regresar a su país», señaló. El último día en tierra hondureña concluyó con un encuentro con personas migrantes en el punto fronterizo con Guatemala conocido como Machuca. El ejercicio de hospitalidad fue más espontáneo, puesto que, de acuerdo con Rivas, la Caravana se encontró con buses en los que se transportaban varias personas migrantes que compartieron un rato de esperanza y acogida.

La última parada de la Caravana por Centroamérica fue Guatemala. Llegaron por Esquipulas, en frontera con Honduras. La primera parada fue el Centro de Atención al Migrante Casa Myrna Mack, en la ciudad de Guatemala, en el que conocieron de cerca el trabajo que realiza la RJM Guatemala con las personas migrantes que atienden en el espacio.

También se encontraron con una delegación de Fe y Alegría Guatemala y participaron en la conmemoración de la vida y memoria de las 10 personas migrantes guatemaltecas desaparecidas en noviembre de 2023 en la frontera con México. El paso por Centroamérica también incluyó la presencia en asamblea con la RJM.

Por cuatro semanas, la Caravana recorrió puntos estratégicos de la región norte de Centroamérica. En compañía de sectores diversos, como estudiantes, religiosos y religiosas, voluntarios y voluntarias, la Caravana concluyó una jornada de movimiento que sembró esperanza y hospitalidad en los territorios. También dialogaron con otras dimensiones de acompañamiento para conocer el trabajo integral que se desarrolla en el territorio, todo en el nombre de la acogida y los derechos de las personas migrantes y refugiadas.

*Imágenes: cortesía Norma Hernández y Karla Rivas.