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Representantes de todas las obras apostólicas de la Compañía de Jesús en Honduras se encontraron para, a la luz del discernimiento, el análisis de la realidad actual y la comunión, renovar el compromiso con el servicio del bien común en el país centroamericano y en la región.

Por Celia Rivera, Consejo Nacional Apostólico (CNA) Honduras

Con espíritu de comunión y discernimiento, representantes de todas las Obras Apostólicas en Honduras participaron en el I Encuentro de Jesuitas y Laicos-as 2026 en Arena Blanca. El encuentro reunió a jesuitas, laicas y laicos del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ), Radio Progreso, el Centro de Espiritualidad Ignaciana, la Escuela Bilingüe e Instituto San José, Fe y Alegría, el Instituto Hondureño de Educación por Radio (IHER), la Oficina de Institución Educacional Yoreña y las parroquias San Isidro Labrador, San Ignacio de Loyola y Santiago Apóstol). También participaron los prenovicios que actualmente realizan su experiencia en el país.

La jornada inició con un análisis de la realidad hondureña a cargo de P. Ismael «Melo» Moreno, S.J., quien ofreció claves para situarnos como Iglesia en el contexto actual. Invitó a mantener una actitud crítica ante la información mediática, a reconocer el deterioro de la institucionalidad democrática y a comprender los desafíos que enfrenta el país, subrayando la necesidad de un posicionamiento eclesial claro al servicio del bien común.

En un segundo momento, el Padre Germán animó la reflexión sobre cómo responder desde nuestras obras apostólicas a la luz de las enseñanzas del Papa León XIV, las reflexiones del Padre Adolfo Nicolás y diversos textos bíblicos. Se profundizó en cuatro acentos centrales de la misión: cercanía con Jesús, salida hacia las fronteras, profundidad espiritual e invitación a volver al centro, pasando de la distracción a la dedicación.

El trabajo en grupos permitió compartir resonancias y discernir el lugar que nuestras obras están llamadas a ocupar en este tiempo desafiante. La experiencia estuvo marcada también por la celebración de la Eucaristía, tiempos de oración compartida y momentos de convivencia fraterna y compartir gratuito, que fortalecieron los lazos entre jesuitas y laicos-as.

El encuentro concluyó con la planificación del año y la puesta en común de aniversarios, renovando el compromiso de caminar juntos al servicio de la misión.