A través de propuestas accesibles y abiertas a distintos públicos, los Centros de Espiritualidad Ignaciana (CEI) de Centroamérica inician el 2026 reafirmando su compromiso de acompañar procesos de encuentro con Dios, discernimiento y crecimiento personal y comunitario desde la espiritualidad ignaciana.
Los Centros de Espiritualidad Ignaciana (CEI) de Centroamérica, desde el compromiso de promover y acompañar esta espiritualidad a la luz de la Preferencia Apostólica Universal de la Compañía de Jesús, dieron inicio al 2026 con calendarios diversos y activos que ofrecen un amplio abanico de opciones para la vivencia de la espiritualidad ignaciana, el crecimiento personal y comunitario.
Centro Loyola, en El Salvador, abrió 2026 con actividades dirigidas a personas religiosas y a todo público. Para los primeros, propone talleres sobre herramientas psicosociales para formadores, con el objetivo de mejorar el desempeño de aquellos y aquellas que acompañan o forman; además de un taller de crecimiento personal para acompañar «el proceso continuo de maduración integral orientado a alcanzar la plenitud en Cristo» que supone este crecimiento en la vida consagrada.
Para apostar por un ejercicio de espiritualidad activa y cercana, una primera tanda de Ejercicios Espirituales Ignacianos dirigida a todo público invitó a laicas y laicos a profundizar en el encuentro personal con Dios. Además, en un espacio de silencio y discernimiento inspirado en la espiritualidad ignaciana, el retiro Iniciando el año nuevo con propósito sirvió para orientar este nuevo período desde el descubrimiento de lo que Dios desea para el mismo.
La programación anual de Centro Loyola El Salvador se encuentra disponible aquí.
Para Centro Loyola en Costa Rica, los Ejercicios Espirituales son una forma de hacer que el espíritu viva de manera «sana y plena»: Esto vale para todo el mundo que quiera crecer humanamente, tenga las ideas o creencias que tenga, explica. En este sentido, con la idea de ofrecer modalidades adaptadas a cualquier personas, apuesta por una tanda de Ejercicios Espirituales para adolescentes y jóvenes para que estos últimos «experimenten la alegría del descubrimiento del misterio de lo trascendente en el propio corazón encajando las rupturas propias y ajenas que van descubriendo en su proceso de crecimiento». A esta propuesta cercana, abierta y novedosa se le unen las tandas de cinco días dirigidas al público general.
La programación de Centro Loyola Costa Rica está disponible aquí.
Bajo la premisa de «fundamentar en la persona y sus experiencias y proponer una escucha silenciosa para reconocer algo más hondo que el ego» el Instituto Centroamericano de Espiritualidad (ICE-CEFAS) en Guatemala organiza una primera tanda de Ejercicios Espirituales dirigidos a todo público. Además, invita también a unirse a una jornada de conversaciones ignacianas en modalidad virtual para, a través de la accesibilidad de esta, profundizar y reflexionar en tres momentos fundamentales de la vida de San Ignacio de Loyola. Esto como apuesta por acercar la vida, obra y espiritualidad de nuestro fundador a cualquier persona interesada en ello.
El ICE-CEFAS actualiza constantemente su portal en redes sociales con esta y otra información. Puede verse aquí.
En Honduras, el Centro de Espiritualidad Ignaciana Arena Blanca, con el objetivo de «compartir el rico patrimonio espiritual de San Ignacio de Loyola», invita a las primeras tandas de Ejercicios Espirituales del año que se adaptan a las necesidades espirituales y cotidianas de las y los participantes. Como todas las actividades que Arena Blanca ofrece, estas primeras tandas del año busca posicionarse como una «experiencia personal transformadora para este momento histórico de Centroamérica y Honduras».
Arena Blanca brinda más información sobre sus actividades a través del correo electrónico ceihondu@gmail.com.
Los CEI de Centroamérica inician así el año 2026: reafirmando la misión de acompañar procesos de encuentro con Dios, discernimiento y crecimiento integral, a través de espacios diversos y accesibles que buscan responder, desde la espiritualidad ignaciana, a los desafíos personales y comunitarios de nuestro tiempo.
*Imagen de cabecera: Cortesía ICE-CEFAS
