La historia del ERIC-SJ ha sido una inspiración arraigada en las grandes opciones por los excluidos: compromiso que se ha fortalecido desde la cercanía, la entrega y el servicio a las comunidades rurales, marginales y los sectores sociales más vulnerados. Hoy, en ocasión del 46° aniversario de su fundación, P. German Rosa, S.J., director, reflexiona sobre estas cuatro décadas de servicio y acompañamiento, el legado histórico en Honduras y la misión de seguir caminando de cerca con las comunidades y sectores vulnerados en el país centroamericano.
Nació como un pequeño sueño que se sembró en la tierra fértil de los clamores de justicia en los años 80’s. En tiempos de turbulencia política y grandes demandas sociales de la tierra, el trabajo y respeto a los derechos humanos. Honduras estaba gestando movimientos sociales y políticos que querían cambios estructurales en el contexto de la persecución y desaparición de líderes y lideresas que sumaron dos centenas de hondureños con la aplicación de la doctrina de la seguridad nacional, y también estaba circundada por los procesos revolucionarios de Nicaragua en donde había triunfado la revolución sandinista, existían avances en la revolución salvadoreña liderada por el grupo Farabundo Martí para la Liberación Nacional y Guatemala tenía varias décadas de resistencia social armada popular de los movimientos populares luchaban por una Guatemala más digna y más humana.
Un grupo de jesuitas visionarios soñaron crear este espacio para la reflexión, la investigación y el análisis, con un sencillo propósito, conocer y dar a conocer la realidad a las parroquias, comunidades rurales, marginales y sectores sociales interesados en analizar la realidad con el deseo de crecer en un mayor compromiso de fe y justicia.

Poco a poco se fue desplegando el servicio del ERIC-SJ por todo el país y se fueron escribiendo reflexiones que iluminaran a las parroquias y comunidades que se preocupaban por lo que estaba aconteciendo en el país y en la región centroamericana.
Lo extraordinario fue que progresivamente el ERIC-SJ tuvo una gran presencia en distintas regiones del país y se ha ido expandiendo en las relaciones nacionales e internacionales con el liderazgo de laicas, laicos y jesuitas en colaboración como un solo grupo de amigos y amigas dispuestos a sembrar esperanza en nuestro mundo roto.
El Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús ha ido floreciendo como la milpa en la montaña con grandes compromisos nacionales con sus grandes aportes de análisis de la realidad nacional, el Sondeo de Opinión Pública que ya se ha convertido en una tradición y se ha ido presentando durante 15 años en el país con grandes expectativas de sus resultados y sus aportes de la percepción de la realidad, se ha fortalecido el acompañamiento de la juventud y los líderes en el país con las Escuelas de Formación Política y Ciudadanía, y con su programa de Formación en Derechos Humanos y el Cuidado de Nuestra Casa Común.
El compromiso del ERIC-SJ con el cuidado de la casa común se ha ido concretando en el acompañamiento a comunidades campesinas para que se aplique los métodos de la agricultura orgánica y proyectos de agroecología.
Además, se ha ido enriqueciendo con el acompañamiento de las víctimas de la persecución y el martirio de los Defensores y Defensoras de los bienes comunes y los territorios.

Otra dimensión fundamental del ERIC-SJ es su articulación con las redes de migrantes de la Provincia Centroamericana, centros sociales de la CPAL, los casos de investigación y defensa de Derechos Humanos que se acompañan en la Corte Interamericana de Justicia.
La historia del ERIC-SJ ha sido una inspiración arraigada en las grandes opciones por los empobrecidos, los excluidos, y su compromiso se ha fortaleciendo con la opción por la fe y la justicia, la cercanía, la entrega y el servicio a las comunidades rurales, marginales y los sectores sociales más vulnerados.
Este acompañamiento tiene una raigambre evangélica expresada en el gran anuncio del Reinado de Dios presente en la comunidades y siempre activo en nuestras grandes opciones fundamentales que están plasmadas en nuestra visión estratégica de equipo.
El ERIC-SJ se unió desde el 2014 con Radio Progreso, y desde entonces constituyen una sola obra del apostolado social de la Provincia Centroamericana. Su trabajo en equipo con Radio Progreso, ha multiplicado su gran labor al servicio de la sociedad de los sectores más vulnerados y empobrecidos en nuestra Provincia.
El ERIC-SJ en esta etapa de mi vida significa encontrar un tesoro escondido que se ha ido multiplicando y lo hemos compartido con todas las personas que hacen suya la misión de construir caminos de esperanza, defendiendo la dignidad humana, la justicia y el cuidado de nuestra casa común.

Los desafíos son los grandes retos apostólicos que tenemos en la Provincia Centroamericana y las Preferencias Apostólicas Universales, y nuestro corazón arde de alegría porque este gran regalo de estar con nuestra gente se convierte en nuestro principio y fundamento y horizonte de esperanza común.
¡Muchas gracias a todas y todos por construir juntos este gran sueño del ERIC-SJ! ¡Feliz 46 aniversario!
P. German Rosa, S.J.
*Fotografías: Cortesía P. Chicho Ocaña, S.J., y Facebook ERIC
