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56 años después, la visión de P. Joaquín López y López, S.J., fundador, sigue viva en el trabajo de Fe y Alegría El Salvador que, desde las aulas, comunidades y espacios de formación, continúa transformando vidas a través de la educación integral como respuesta adaptada a las necesidades sociales actuales.

Cada 16 de octubre, Fe y Alegría El Salvador conmemora un año más de misión en este territorio. Hoy, en 2025, celebra 56 años desde aquel octubre de 1969 en el que el P. Joaquín López y López, S.J. (1918-1989) fundara la institución con el ideal de responder a las necesidades de la sociedad salvadoreña de aquel entonces a través de la educación.

De acuerdo con la historia de Fe y Alegría El Salvador, P. Joaquín tenía «la visión de que la educación integral y la organización eran requisitos indispensables para salir conjuntamente de la pobreza y dignificar a los hombres y mujeres», es decir, eran el único camino posible para el verdadero y justo desarrollo de un pueblo.

Así, siguiendo el ideal de Fe y Alegría Internacional, cuya acción se dirige a sectores empobrecidos y excluidos para potenciar su desarrollo personal y participación social, el movimiento empezó actividades en el país centroamericano con tres escuelas: la primera de ellas fue en La Chacra, San Salvador, seguido por Acajutla y una tercera en San Miguel.

56 años después, en la actualidad, tiene presencia en seis departamentos del país y 23 centros escolares. Además de trabajar por la educación integral, Fe y Alegría El Salvador apuesta también por la Educación No Formal desde la formación técnica, para el trabajo y emprendimiento, en este sentido, cuenta también con tres oficinas de empleabilidad para brindar asesoría y atención a jóvenes. Con esto, Fe y Alegría busca seguir firme a la propuesta de adaptación y servicio a la sociedad, desde una respuesta acertada que se adapta a las necesidades de los tiempos actuales.

Hoy, la visión de P. Joaquín López y López, S.J., sigue viva y vibrante a través del trabajo de Fe y Alegría que, desde las aulas, comunidades y espacios de formación, continúa escribiendo su misión de transformar vidas a través de la educación integral como respuesta adaptada a las necesidades sociales actuales. 56 años después, con más de 10 mil personas beneficiadas al año, el testimonio de que educar sigue siendo el camino más profundo para construir justicia y dignidad resuena con más fuerza y esperanza para el futuro. ¡Feliz aniversario, Fe y Alegría El Salvador!