Herminia Funes, directora de Radio YSUCA, fue recientemente nombrada como nueva Coordinadora de la Red de Radios Jesuitas de América Latina y el Caribe. En esta entrevista, Herminia dialoga sobre su vocación, el trabajo al frente de YSUCA, la importancia e inspiración del trabajo en red, las expectativas a futuro y qué puede aportar desde El Salvador y Centroamérica a la misión regional.
P. Rafael Garrido, S.J., presidente de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe (CPAL), nombró a Herminia Funes como nueva Coordinadora de la Red de Radios Jesuitas de América Latina y el Caribe, que aglutina a las emisoras vinculadas a la Compañía de Jesús en todo el continente.
Herminia, actual directora de la Radio YSUCA, miembro de la Comisión Centroamericana de Medios de la Compañía de Jesús (CCAM), recibió el nombramiento con agradecimiento y disposición a continuar sirviendo desde lo que le apasiona: la radio. En esta entrevista, nos permite conocer un poco más de su trayectoria, su vocación, su trabajo en YSUCA, el futuro de la radio, sus expectativas frente a la red y lo que se lleva para aportar desde su Centroamérica, diversa, rica, cercana y compleja, al trabajo en red regional.
¿Quién es Herminia Funes? ¿Cómo llega a la radio?
Soy periodista, apasionada por este medio. La radio me cautivó porque, aunque no la vemos, despierta imágenes en la mente y los sentidos de la gente. Al inicio me consideraba tímida, pero, a lo largo de estos 25 años de servicio, puedo decirle que he disfrutado este apasionante mundo. Yo inicié en Radio YSAX, radio Monseñor Romero, por una práctica profesional. Ahí perdí el miedo al micrófono. Y ahí conocí, también, a la YSUCA, en el año 1993. Tuve la oportunidad de formarme internacionalmente y de desempeñar otros oficios y en 2019 me incorporo oficialmente otra vez. Llevo, entonces, más de 25 años disfrutando este oficio.
¿Qué distingue a YSUCA de otras radios en El Salvador?
YSUCA nació para acercar los micrófonos a la gente que normalmente no aparecía en las agendas de los grandes medios. Nosotros no somos la voz de la gente: facilitamos que la gente use su propia voz. Esa ha sido y sigue siendo nuestra esencia: estar en el terreno, escuchar, dar espacio a las denuncias, a las alegrías y a las esperanzas. Hoy competimos en los primeros lugares de audiencia a nivel nacional, pero lo más importante es que seguimos apostando por las grandes mayorías, seguimos llegando al terreno y, sobre todo, defendiendo la dignidad de cada persona.
¿Cómo se refleja la identidad jesuita en el trabajo diario de la emisora?
Formamos parte de la Vicerrectoría de Proyección Social de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en El Salvador, y eso define mucho nuestra agenda: la defensa de los derechos humanos, el cuidado de la casa común, la democracia y la ciudadanía. Nuestra misión es clara: acompañar a los sectores más marginados y dar voz a quienes no la tienen en otros espacios. Creemos que la comunicación también debe contribuir a construir ciudadanía crítica y democracia. Creemos en que como medio de comunicación debemos hacer una defensa importante por el respeto a los derechos de las personas.
Hablemos de la Red de Radios Jesuitas de Latinoamérica y el Caribe, ¿Qué es esta red y qué la inspira a seguir adelante?
La Red de Radios Jesuitas está conformada por emisoras universitarias, populares, educativas e indígenas. Lo que nos inspira y mantiene unidos es el deseo de servir: ponemos la comunicación al servicio de las personas y comunidades que lo necesitan. Aunque cada medio enfrenta sus propios desafíos, compartimos una misión común que nace de la espiritualidad ignaciana: amar y servir. Esa mística nos impulsa a cocrear contenidos, superar brechas y trabajar juntos en defensa de la vida y la dignidad. Yo creo que no hay nada más gratificante que poder decir que usted puede hacer algo, ponerse al servicio de otra persona.

¿Qué significa trabajar en red con otras radios jesuitas?
La red nos da fuerza y esperanza. No podemos trabajar como islas. Cuando compartimos contenidos y experiencias entre países, logramos mayor alcance y un impacto real en la región. constatar que tenemos diversas problemáticas, pero hay temas que nos cruzan, como le decía en un inicio. constatar que tenemos diversas problemáticas, pero hay temas que nos cruzan, como le decía en un inicio. Por ejemplo, desalojo de tierras, contaminación del planeta, el tema de y respeto a derechos humanos, el tema minería, el tema desalojos falta de empleo, etcétera. Todo esto nos cruza a escala regional. Y el trabajar en red nos permite, además de identificar estos aspectos, fortalecernos como medios de comunicación, lograr mayor alcance, mayor impacto y, al mismo tiempo, crear sinergias por las que debemos apostar siempre.
En un contexto hostil, con atropellos a derechos humanos y ataques al periodismo, ¿qué papel puede jugar esta red?
Es fundamental, porque en red no nos sentimos solos. Aunque cada país tenga sus propias leyes y realidades, el trabajo compartido multiplica los contenidos y da más fuerza a nuestras voces. Lo que se produce en una emisora no queda solo ahí: se replica en toda la red y eso nos permite incidir más, tener un mayor alcance y, sobre todo, acuerparnos en medio de la adversidad. La red se convierte en un espacio de protección y de respaldo mutuo.
¿Qué puede aportar desde YSUCA a la coordinación de esta red?
Nuestra experiencia en periodismo de investigación, producción multimedia y manejo de redes sociales. Hemos aprendido a hacer mucho con pocos recursos, pero con entrega y compromiso. También hemos trabajado en formación y en creación de contenidos con otras redes. Hemos trabajado, también, en la creación de protocolos de seguridad y cuidado para periodistas y comunicadores, sobre todo en el ejercicio en contextos hostiles. Creo que esa experiencia, junto con lo que aprendamos de otras emisoras, puede enriquecer mucho a toda la red. Pero, encima de todo esto, yo agrego que podemos aportar las ganas de querer hacer las cosas, las ganas de hacer todo con pasión.

¿Y qué aprendizajes de la experiencia de caminar en la Comisión Centroamericana de Medios de la Compañía de Jesús (CCAM) puede aportar a la red?
La CCAM ha sido un espacio de cercanía y acompañamiento. Más allá de lo profesional, hemos creado lazos de amistad que nos recuerdan que no estamos solos. Es un lugar donde compartimos experiencias, aprendemos nuevas formas de hacer comunicación y nos sentimos acuerpados. Aunque algunos hacemos periodismo, otros radio, otros comunicación, sabemos que tenemos aliados y aliadas desde la amistad y el compañerismo. En medio de contextos adversos, la CCAM ha sido como una hoguera: un espacio cálido que nos anima a seguir caminando y a hacerlo con alegría. Y yo creo que todo esto es importante en el camino de la comunicación, algo que puede y que debería de replicarse.
En tiempos convulsos y en los que pareciera predominar otro tipo de tecnología, ¿Vale la pena apostarle a la radio?
Por supuesto. La radio es cercana, es portátil, es accesible, y oportuna. En situaciones de emergencia, por ejemplo, cuando fallan las redes sociales o el internet, la radio sigue ahí: siempre que usted tenga baterías y señal abierta, podrá saber qué pasa del otro lado del mundo aún cuando falle el internet y otras comunicaciones. Además, se reinventa: hoy los jóvenes hablan de podcast, pero en esencia, estos son producciones radiofónicas en nuevos formatos. ¿Qué tenemos que hacer? Readaptarnos. La radio tiene futuro si sabemos adaptarnos, si ofrecemos espacios para que los jóvenes hablen a los jóvenes. Creo que sigue viva, sigue vigente, y que va para largo.
