Joel Hernández y Benjamín Sánchez, dos jesuitas en formación de Honduras y Nicaragua, respectivamente, han profundizado en su experiencia interprovincial en Bogotá, Colombia, desde sus estudios y apostolados. En el servicio, ellos llevan la diversidad y el calor de la tierra centroamericana allá donde caminan en misión.
Por Comunicaciones PROCAM – con aportes de Benjamín Sánchez, S.J.
Los jesuitas en formación centroamericanos Joel Hernández, S.J., (Honduras) y Benjamín Sánchez, S.J., (Nicaragua) se encuentran actualmente en el Centro Interprovincial San Francisco Javier (CIF) en Bogotá, Colombia, comunidad que acoge a jesuitas de toda Latinoamérica. Nuestros compañeros centroamericanos cursan sus estudios de Teología en la Pontificia Universidad Javieriana, universidad jesuita colombiana y, mientras lo realizan, comparten en el CIF una experiencia interprovincial que les ha permitido conocer el trabajo de la Compañía en el continente, que es universal y una en la diversidad.
Joel y Benjamín sirven a la comunidad que les ha acogido desde sus apostolados: Joel colabora en Soacha, una zona en las afueras de Bogotá, en una comunidad conformada por familias migrantes, desde el acompañamiento pastoral y espiritual, urgente en sus situaciones. Benjamín, por su parte, colabora en la pastoral vocacional de la Provincia Colombiana, acompañando a jóvenes inquietos a través de su formación espiritual y misiones a lo largo del año.
De acuerdo con Benjamín, la labor intelectual del estudio de teología les ha permitido «profundizar en la experiencia de un Dios bueno, arraigado en el pueblo»: «se trata de una teología que hace hincapié en una inteligencia sintiente», explica. Y es a partir de esta experiencia que se sienten llamados a hacerse cargo de su realidad, a «vivir un apostolado con más sentido».
Recientemente, Joel y Benjamín recibieron la visita de P. José Domingo Cuesta, S.J., Provincial de Centroamérica, en su visita canónica del mes de junio. Benjamín señala que con este encuentro se han sentido «cerca de su Provincia», gracias a su presencia. En la visita, que tuvo un tono amistoso y cercano, compartieron momentos en comunidad y conversaron sobre algunos de los retos que representa la vocación y el apostolado en las realidades regionales actuales. P. Mingo les animó, como teólogos, a disfrutar de esta etapa en profunda unión con Cristo.
Joel y Benjamín, desde sus apostolados, llevan la diversidad y el calor de la tierra centroamericana a cada persona a la que sirven con entrega y amor profundo. Encomendamos y damos gracias a Dios por su servicio, que es la entrega plena al compromiso de amar y servir a la gente de nuestras Provincias.
