El Departamento de Teología de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en El Salvador, ve en la apuesta por la formación y la reflexión teológica en modalidad virtual un horizonte de esperanza y acercamiento. En esta entrevista, P. Francisco Díaz, S.J., director de la licenciatura en teología, comparte más de estos espacios de estudio, diálogo y pensamiento que buscan crear comunidad y formar la conciencia haciendo uso de las herramientas digitales.
Llevar la reflexión teológica más allá de las aulas y acercarla a personas de distintos territorios es una apuesta reciente del Departamento de Teología de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en El Salvador, a través de conferencias y espacios de formación virtual. La iniciativa responde al interés de quienes buscan profundizar en la fe y el pensamiento teológico desde la realidad latinoamericana, y abre nuevas posibilidades para el encuentro, el diálogo y la construcción de comunidad.
En esta entrevista, P. Francisco Díaz, S.J., director de la licenciatura en Teología, comparte los desafíos y las oportunidades de esta propuesta, su vínculo con la misión universal de la Compañía de Jesús y la esperanza de contribuir a una sociedad que no renuncie a las preguntas fundamentales de la existencia. Más que transmitir conocimientos, se trata de formar la conciencia, cultivar el discernimiento y reivindicar la reflexión teológica como un camino para comprender nuestra realidad y humanizarla.
¿De dónde nace el interés por llevar la teología a lo virtual?
La UCA El Salvador tiene una tradición de reflexión teológica que tiene como premisa la realidad del pueblo latinoamericano. Por lo tanto, la reflexión teológica surge de la realidad que nos interpela y que nos llama. Tradicionalmente se ha limitado a las aulas, pero ahora vemos la posibilidad de transitar otras fronteras: Es ahí donde aparece la virtualidad como un medio de salir de las aulas físicas y llegar a más personas en cualquier parte de nuestro continente y más allá.
Con el auge de las nuevas tecnologías de la información y la amplia difusión de dispositivos móviles, recibimos cada vez más comentarios de agentes de pastoral, personas que están en zonas rurales o que están fuera de El Salvador que quieren formarse desde el énfasis que nosotros tenemos en la UCA: un énfasis martirial, un énfasis de reflexión teológica que toma en consideración la realidad latinoamericana.
Entonces, hemos descubierto eh la esa necesidad y es por eso que estamos respondiendo a ella desde la virtualidad para que podamos llevar fuera de las aulas o fuera de la universidad aquello que se genera como reflexión teológica en este punto geográfico.
¿A quiénes están dirigidas?
El departamento de teología tiene la tradición de formar a futuros religiosos y religiosas que van a regresar a sus instituciones, o en su formación hacia el camino sacerdotal. Esa es la tradición hasta el momento. Entonces, nuestro público, evidentemente, ha sido este hasta el momento. Los centros de reflexión teológica, por otro lado, tienen un público más amplio. Ya no son solo aquellos que se preparan para su formación religiosa: son todos aquellos hombres y mujeres que son humanistas, que piensan desde la sociología, desde la filosofía, la psicología y que toman en consideración la teología como un área que puede abonar a su reflexión intelectual.
Por lo tanto, la virtualidad pone al alcance de todos y de todas este tipo de énfasis desde la teología. Es cierto que pueden existir prerrequisitos, porque tener algo de conocimientos filosóficos, psicológicos e historia, por ejemplo, siempre ayuda. Pero, en realidad, está abierto para todo público. Solamente se pide que que se muestre el interés respectivo por estas áreas de formación.
¿Y cómo adaptar estos temas, que en ocasiones pueden resultar densos o complejos, a la modalidad virtual con sus respectivas implicaciones de tiempo y metodología?
Siempre va a ser un reto, porque no es lo mismo tener a los estudiantes en el aula que encontrarse por la mediación de una pantalla… Pero al mismo tiempo reconocemos muchas bondades en esa aula virtual en donde se puede crear una comunidad, intercambiar experiencias, donde se hace posible el intercambio de opiniones que de otro modo fuera imposible. La virtualidad también tiene ese ese aspecto de progresividad sin irrumpir o que sea demasiado alto el nivel para un estudiante.
¿Cómo ha respondido la gente en estas sesiones anteriores?
El departamento de teología tiene la maestría en teología latinoamericana que es 100% virtual y ha sido un éxito. Entonces, bajo ese precedente, ahora la licenciatura se suma con estas conferencias y cursos virtuales. Hemos descubierto un público que está sediento de escuchar y de seguir formándose en estas áreas, y este interés ha superado nuestras expectativas. Las últimas sesiones de formación bíblica, por ejemplo, superaron el cupo limitado que teníamos: pensábamos tener 40 personas en una charla virtual y, al final, se conectaron 130. Y cada vez con cada clase o con cada sesión de formación aumenta el interés de las personas. Entonces, reconocemos una necesidad. Hay un público que quiere participar en este tipo de sesiones y el único medio es la virtualidad. Entonces, se junta la necesidad de las personas y la acogida que ha tenido, pues estas pocas sesiones que hemos tenido hasta el momento.
¿Cómo responde esta iniciativa a la misión de la UCA y de la Compañía de Jesús?
Recordemos que la compañía de Jesús está presente en más de 120 países del mundo. En cierto sentido, cada país es una frontera. La misión de la compañía de Jesús es universal y una institución educativa no forma a hombres y mujeres para que se queden en la institución educativa, sino par que sean profesionales que estén en cualquier parte del mundo. La formación teológica o la reflexión teológica virtual trasciende las fronteras.
Al trascender las fronteras, estamos respondiendo al llamado que es intrínseco a la compañía de Jesús de ir donde se necesite. Entonces, la virtualidad nos permite responder a ese llamado. Es una misión universal. Recordemos a San Ignacio, mientras el bien mayor sea más universal, es mejor. Entendemos esta misión aprovechando la virtualidad donde llegamos a personas que sin este recurso sería imposible alcanzar. Por lo tanto, sentimos que esta apuesta por llevar la reflexión teológica a otras fronteras se enmarca perfectamente dentro de la misión de la compañía de Jesús, que es universal.
Y, sin duda, la promoción de la fe y justicia no puede quedarse encerrada en un aula. Y, entonces, aprovechando las tecnologías de la información, hacemos uso de ellas, sus bondades, conscientes de sus limitaciones, pero la tenemos como un espacio que podemos conquistar y que podemos hacer nuestro.
¿Qué esperanza tienen como departamento con esta apuesta?
El ser humano tiene derecho a plantearse las cuestiones fundamentales de su existencia como la filosofía. Como seres humanos tenemos derecho a entendernos a nosotros mismos, como la psicología, ¿verdad? Y también a responder a las preguntas fundamentales. tales acerca de Dios, de la fe, de la sociedad. Entonces, en un mundo donde cada vez se menosprecia las humanidades y se impone un mundo de la técnica, ¿verdad? Creemos que nuestra esperanza es recuperar un espacio en la sociedad porque el ser humano tiene derecho a no perder su humanidad. No solo somos no somos solo técnica. No somos un número.
Es ahí donde la esperanza nuestra es recuperar un poco esa humanidad, esa capacidad del ser humano de reflexión, en este caso, desde la teología. Entonces, más que dar clases o más que tener alumnos, es formar la conciencia de las personas.
La teología quiere liberar las conciencias de las personas y descubrir las idolatrías del mundo, con tanto poder político, económico, autoritarismos. La teología está llamada a desenmascarar los falsos mesianismos. Y para ello se necesita reflexión, tiempo, horas de estudio… Permitirle al ser humano que recupere la capacidad de discernimiento y de transitar su conciencia, que es algo importante para el concilio Vaticano II. Entonces, la esperanza es esa: formar y ayudar a la reflexión teológica, a la cual tenemos derecho como seres humanos.
¿Cuáles son las jornadas y ponencias pendientes?
Hasta el momento, hemos tenido algunas sesiones de formación bíblica y una conferencia virtual siempre desde el mismo tema. Tenemos varios profesores, está P. Mauricio Murillo, S.J., que es el jefe del departamento, quien ofrecerá en un par de meses una conferencia virtual acerca del Evangelio de Juan. desde el área bíblica está P. Manuel Acosta, quien también es experto en Nuevo Testamento y toca temas del Antiguo Testamento y su servidor, Francisco Díaz, quien toca temas del Nuevo Testamento.
Después tenemos otras especialidades en nuestro departamento. Tenemos a la profesora Marta Zechmeister y a la profesora Theresa Denger, quienes tocan temas de cristología, de la teología feminista, de la teología de la liberación. Tenemos a Rodolfo Ascanio, quien es especialista en migraciones en la teología de las migraciones. Tenemos de planta a otros profesores como P. Carlos López, S.J., quien es especialista en moral. Sin duda, el planteamiento ético siempre es importante para una sociedad. Desde la teología fundamental y sistemática tenemos a P. Javier Ramos, S.J., quien está dando clases precisamente de estos temas de teología fundamental.
Y después tenemos una serie de profesores invitados y otros de planta, P. Melvin Otero, S.J., por ejemplo, que enseña algo de liturgia; P. Rodolfo Cardenal, S.J., quien sigue dando clases de historia de la Iglesia Universal; la profesora Suyapa Pérez, quien toca temas de eclesiología fundamental y de historia de la iglesia en América Latina; y profesores que vienen a apoyarnos como P. Vicente Chopin, quien enseña teología fundamental con nosotros; Margarita Bofarull, que es una teóloga que nos ayuda en temas de bioética. Entonces, tenemos una gama de profesores donde, sin dudar, iremos alternando los temas y las especialidades para atender a un público más amplio.
Cada especialidad de la teología responde a un interés particular Y estos son los temas que vamos a abordar poco a poco en nuestras charlas virtuales.
