Jóvenes de universidades jesuitas de México, República Dominicana y Centroamérica se reunieron en la Universidad Rafael Landívar (URL), en Guatemala, en el Encuentro del Programa de Liderazgo Ignaciano Universitario de Latinoamérica (PLIUL) para compartir un espacio de compromiso social, auto conocimiento y liderazgo en comunidad.
Más de cuarenta jóvenes provenientes de instituciones de la Asociación de Universidades Jesuitas de América Latina (AUSJAL) se reunieron en la Universidad Rafael Landívar, en Guatemala, para el Encuentro Anual del Programa de Liderazgo Ignaciano Universitario de Latinoamérica (PLIUL).
La iniciativa nace de AUSJAL en 2007 y tiene como objetivo central formar a las y los estudiantes bajo la pedagogía ignaciana para promover en ellas y ellos la reflexión y el compromiso social con sus comunidades. En este sentido, el encuentro de este año se centró en compartir experiencias, reflexionar sobre las realidades latinoamericanas y fortalecer su compromiso con la justicia social.
Durante las jornadas, los participantes desarrollaron actividades formativas centradas en el liderazgo, el discernimiento, la interculturalidad y las dimensiones humana y espiritual. También conocieron los campus universitarios de la URL en Ciudad de Guatemala y Antigua Guatemala, así como parte de la historia de los jesuitas en el país.
Para Vinicio Granados, coordinador del Voluntariado Social Landivariano y del PLIUL en la URL, uno de los principales propósitos del encuentro fue «mostrar a los jóvenes que el liderazgo no consiste en ser la persona más fuerte, sino en conocer las realidades de sus comunidades y trabajar por transformarlas». En este camino, señaló, también es importante reconocer que no están solos: hay otros jóvenes que comparten sus inquietudes y el deseo de contribuir a una sociedad más justa.

Acoger el encuentro representó un reto para la universidad anfitriona, pero también una oportunidad para compartir su identidad y cultura, explicó Granados. El equipo organizador procuró que los participantes se sintieran bienvenidos y descubrieran las similitudes entre las juventudes latinoamericanas, así como su compromiso con la justicia social y el cuidado de la casa común.
A través del autoconocimiento, el desarrollo del liderazgo desde una perspectiva ignaciana, la espiritualidad y los encuentros y diálogos en la región, el PLIUL busca formar agentes de cambios concretos y tangibles en América Latina. Para Vinicio Granados, ese es uno de los sentidos más importantes de estos espacios: «reconocer que la construcción de una sociedad más justa es una tarea compartida y que las semillas sembradas hoy pueden dar fruto en el futuro, incluso si quienes las plantaron no llegan a verlo».
El encuentro, y la continuidad de los planes de trabajo del PLIUL en las distintas instituciones jesuitas, deja así una certeza, en palabras de Granados: aunque las transformaciones sociales tomen tiempo, reconocer que hay otros jóvenes caminando en la misma dirección renueva las fuerzas para seguir trabajando por un futuro más justo.
*Fotografías: Cortesía URL
