Este año, la Universidad Rafael Landívar (URL) en Guatemala celebra 65 años de fundación. En estas seis décadas, ha buscado que la excelencia académica vaya de la mano con la formación ética y el compromiso social. Para conmemorar este hito y reflexionar en los principios que continúan sosteniendo esta misión, P. Miquel Cortés, S.J., rector de la URL, conversa hoy sobre la identidad ignaciana de la institución, su contribución al país y los desafíos que marcarán su futuro.
Fundada en 1961, la Universidad Rafael Landívar (URL), en Guatemala, ha desarrollado su proyecto educativo desde el humanismo cristiano y la pedagogía ignaciana, con la convicción de que la educación superior debe contribuir a la transformación de la sociedad. A lo largo de sus 65 años, la institución ha formado a más de 80,000 profesionales y ha impulsado iniciativas de investigación, proyección social y apoyo financiero para estudiantes, orientadas a responder a las necesidades del país y a promover el bien común.
En el marco de este aniversario, P. Miquel Cortés, S.J., rector de la URL, aborda el sentido de una tradición educativa que busca trascender las aulas y poner el conocimiento al servicio de las personas, especialmente de quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad. Desde la formación de ciudadanos conscientes y éticamente comprometidos hasta los desafíos de la transformación digital, la inteligencia artificial y la defensa de la democracia y los derechos humanos, su reflexión plantea una pregunta de fondo: ¿cómo mantener viva la identidad ignaciana mientras se construye una universidad capaz de responder a las exigencias del futuro?
Desde su fundación en 1961, la Universidad Rafael Landívar ha recorrido un camino marcado por la tradición educativa jesuita y por las transformaciones de Guatemala. ¿Cuáles considera que son los principios fundacionales que siguen dando sentido a la Universidad y qué ha tenido que transformar para responder a las necesidades de cada época?
En primer lugar, los valores fundacionales de la Universidad Rafael Landívar siguen vigentes desde su compromiso de responder de manera responsable al reto de la educación superior en la región centroamericana. La URL representa la consolidación de un proyecto académico que, fundamentado en el humanismo cristiano y la pedagogía ignaciana, ha priorizado la excelencia académica y la ética. Así, los valores de dignidad de la persona, libertad, responsabilidad y servicio han orientado los pasos a seguir, guiando las decisiones y creando la identidad landivariana. Asimismo, orienta sus esfuerzos científicos y humanistas hacia la transformación de la sociedad, destacando el impacto sostenido de sus egresados en el desarrollo de las comunidades en las que ejercen profesionalmente, asegurando que la educación sea un vehículo para construir sociedades más justas y fraternas, formando “hombres y mujeres para los demás”. La Universidad Rafael Landívar ha sido pionera en el interior del país en la formación a nivel superior, lo que ha supuesto la construcción de campus universitarios que reúnen las condiciones para ofrecer una educación de calidad en las distintas presencias.
En un contexto marcado por profundas desigualdades y desafíos sociales, ¿cómo se traduce la identidad ignaciana de la URL en decisiones concretas sobre la formación de sus estudiantes, la investigación y su relación con las comunidades? ¿Qué distingue a este proyecto educativo más allá de su tradición histórica?
Los principios y valores humanistas e ignacianos son distintivos de la oferta educativa de la URL en el contexto centroamericano. La vocación landivariana va más allá de las aulas, su compromiso es en la sociedad y en la transformación de las estructuras injustas y antidemocráticas. Desde las funciones sustantivas de educación, investigación y proyección la URL forma profesionales conscientes de la realidad, comprometidos y coherentes con sus principios para incidir en la sociedad y el mundo desde el ejercicio ético de su profesión.
En definitiva nuestro proyecto educativo se distingue por su espíritu identitario de contribuir al bien común desde las trayectorias humanas y ciudadanas inspiradas por la espiritualidad ignaciana de “encontrar a Dios en todas las cosas”.
La Universidad ha contribuido durante 65 años a la formación de generaciones de profesionales. Ante los retos actuales de Guatemala, ¿qué tipo de personas y ciudadanos necesita formar la URL y cómo puede garantizar que la excelencia académica esté acompañada de conciencia crítica, responsabilidad ética y compromiso con la transformación de la sociedad?
La Universidad Rafael Landívar en sus 65 años de fundación ha egresado a más de 80.000 profesionales, muchos de ellos comprometidos en diversos ámbitos de la gestión pública y privada. Se ha formado no sólo profesionales sino también ciudadanos comprometidos con el bien común. Pretendemos formar ciudadanos de éxito para sociedades de bienestar. No profesionales exitosos para sociedades fracasadas. La excelencia académica va acompañada de los valores ignacianos propios de nuestra identidad jesuita. Para ello se generan procesos de formación ética y actividades de responsabilidad social universitaria y voluntariado. También es muy importante el acompañamiento de los egresados desde su vinculación landivariana y el ejercicio ético de la profesión y de los derechos humanos.
La investigación, las publicaciones, las becas y la proyección social forman parte de la contribución universitaria al país. ¿Cómo busca la URL que el conocimiento producido en sus aulas y centros de investigación trascienda el ámbito académico y contribuya a responder a las necesidades de las poblaciones más vulnerables y a la construcción del bien común?
Desde la función de investigación, la Universidad Rafael Landívar destaca por su enfoque en la transformación social y la búsqueda de soluciones a retos globales. Lejos de limitarse a la teoría, sus áreas de enfoque se distinguen por priorizar el estudio de la pobreza, la desigualdad, la exclusión y la migración, con el fin de generar propuestas de políticas públicas que impacten positivamente en las comunidades vulnerables. Asimismo, las investigaciones también abordan temas como el cambio climático, la justicia ambiental y el desarrollo sostenible, entre otros. Los institutos de investigación son reconocidos por sus importantes y rigurosos trabajos de investigación, así como por la calidad de sus publicaciones, destacando la labor de la Editorial Cara Parens, hoy integrada a la Dirección de Gestión, Producción y Difusión Editorial (DIGED), adscritos a la Vicerrectoría de Investigación y Proyección.
Desde el origen de la Universidad hay referencia de acción pública e incidencia política en eventos de relevancia para el país como: la participación liderada por el P. Isidro Iriarte, S.J. en 1965 en donde la Asamblea Nacional Constituyente otorga libertad a las universidades privadas y crea el Consejo de la Enseñanza Privada Superior (CEPS); el liderazgo asumido en 1985, cuando con la presencia de autoridades y alumnos en la Asamblea Nacional Constituyente, se obtiene la independencia para las universidades privadas en la Constitución Política de la República de Guatemala de mayo de 1985; la participación activa en las reuniones para los Acuerdos de Paz, en distintos foros disciplinares y en el Foro de Rectores, así como en las Comisiones de Postulación de diferentes organismos de Justicia, Tribunal Supremo Electoral y Controlar General de Cuentas, tanto del Rector como de los decanos en distintas épocas.
Desde la Proyección universitaria se cuenta con programas de Responsabilidad Social Universitaria, coordinados desde la Vicerrectoría de Identidad Universitaria, y proyectos de formación de ciudadanía, destacándose también los servicios que prestan el Bufete Popular, el Centro de Prácticas de Psicología y los Centros Integrales de Proyección (CIPs).
También, como parte de la proyección social, la Universidad ha contado desde sus inicios con diversos programas de becas y ayuda financiera para estudiantes que no cuentan con recursos para seguir sus estudios universitarios, siendo alrededor de 2000 alumnos por año los que reciben algún tipo de beneficio, lo que constituye un 8% del total de estudiantes.
Al conmemorar este aniversario, ¿cuáles son los desafíos que la URL considera prioritarios para su futuro y qué transformaciones debe impulsar para seguir siendo pertinente en un mundo marcado por cambios tecnológicos, sociales y culturales? En esa visión de futuro, ¿qué legado le gustaría que la Universidad dejara en Guatemala?
Los desafíos de la URL que animan nuestro presente y nos proyectan en el futuro son mantener la calidad educativa a través de los programas de acreditación y de la transformación educativa creando nuevas ofertas formativas de pregrado y de postgrados acordes a las necesidades de nuestra sociedad. Es importante el esfuerzo por desarrollar la transformación digital y asumir éticamente el desafío de la inteligencia artificial.
Además, es muy importante entender la URL como un sistema universitario al servicio del país y por ende dotando a los distintos campus de los recursos pertinentes para garantizar la equidad y la calidad educativa en cada una de las presencias.
Otro desafío importante es enfatizar nuestro compromiso ético y académico en el fortalecimiento del Estado de Derecho, la democracia y los Derechos Humanos como eje transversal que se deriva de nuestra identidad ignaciana en poner la centralidad en las personas y su bienestar.
Hay que recordar que nuestro compromiso es practicar el Magis ignaciano, que representa la búsqueda de la calidad en el amor y el servicio, a mayor gloria de Dios, para que el futuro nos encuentre liderando la transformación social, defendiendo la dignidad humana y contribuyendo al Estado de derecho y la democracia en Guatemala y la región.
No se trata sólo de celebrar nuestra historia; sino de comprometemos en acompañar a las juventudes en la construcción de un futuro esperanzador. Que nuestro legado sea una proyección y compromiso con el futuro, para que en la búsqueda constante de la excelencia humana seamos capaces de servir con valores éticos y morales a un mundo que nos necesita para “hacer el bien y hacerlo bien”.
*Imagen de cabecera: Cortesía URL
