Juventudes compartiendo vida y esperanza

Las comunidades MAGIS se unen a la conmemoración del 50 aniversario de constitución de nuestra Provincia recogiendo su camino de alegría, esperanza y resiliencia y reconociéndose parte importante de este cuerpo apostólico.

Por Ana Valeria Mairena

La comunidad juvenil Mag+s nació del sueño de unir la juventud centroamericana y crear en la provincia un espacio en donde los jóvenes podamos compartir la vida. Esto inspirado en la tercera preferencia apostólica de la Compañía: Acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador.

Y realmente en eso podríamos resumir el caminar de la comunidad desde su inicio en el 2019. Hemos sido acompañados, primeramente por todos los jesuitas que han visto el deseo y los sueños de la juventud. Y luego, por todas aquellas personas que nos han ayudado en el desarrollo de nuestros talentos. La persona que se acerca a la comunidad juvenil Mag+s, se contagia de la alegría, esperanza y resiliencia que tienen los jóvenes, y es que al caminar juntos, nos damos cuenta que sí podemos crear un futuro esperanzador.

Nuestra realidad centroamericana es compleja y muchas veces, desoladora. Especialmente para los jóvenes que hoy en día enfrentan un sinnúmero de retos y el mundo vende soluciones rápidas. Por eso el caminar en comunidad es revolucionario, porque no es rápido. Toma tiempo construir la confianza, permitirse ser vulnerable, aprender a acompañar y dejarse acompañar. Lleva tiempo comprometerse a un camino que no es lineal, sino que constantemente requiere redirección. 

Pero las amistades que hemos formado, el desarrollo espiritual que hemos tenido y la cercanía a Dios que hemos experimentado, es lo que enciende nuestra esperanza y nos invita a continuar este camino. Nos acompañamos en diferentes etapas de vida, mientras vamos encontrando nuestras vocaciones. Y luego vemos cómo desde cada llamado, seguimos aportando a la creación de este futuro esperanzador.

La colaboración en red ha sido lo que nos ha permitido sentirnos parte de la familia centroamericana. Al pertenecer a la Red juvenil Ignaciana de la Provincia, hemos podido continuar el camino emprendido por los grupos juveniles de las obras, que atienden a jóvenes menores de 18 años. Así, muchos jóvenes se unen a la comunidad al terminar sus estudios en colegios y universidades de la Compañía. 


Nos unimos a la celebración de los 50 años de la provincia, reconociéndonos parte de ella y agradeciendo los lazos que hemos formado a lo largo de estos años. Asimismo, nos atrevemos a seguir soñando, buscando maneras de aportar desde la creatividad que cada uno tiene, sabiendo que tenemos el apoyo y la confianza de esta familia Ignaciana. Confiamos en que Jesús seguirá guiando nuestros pasos en la construcción de una Centroamericana más esperanzadora.