Radio Progreso y la solidaridad en la convulsionada realidad política hondureña

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Radio Progreso y la solidaridad en la convulsionada realidad política hondureña

Queridos amigos y amigas:

En la madrugada del día domingo 10 de diciembre -día Internacional de los Derechos Humanos-, Radio Progreso salió abruptamente del aire en la zona central de su cobertura que se corresponde a la capital de la República y lugares adyacentes.

El día viernes 8 de diciembre dos supuestos técnicos de CONATEL (Comisionado Nacional para las Telecomunicaciones) se presentaron en la sede de Radio PRogreso en Tegucigalpa para hacer solicitar informaciones sobre una frecuencia AM que solo funciona en la zona del Valle de Sula a unos 200 kilómetros de la capital. Era una inspección de rutina en un lugar que no correspondía a la frecuencia solicitada. Sin embargo, cuando se pidió que firmaran la visita, los supuestos empleados estatales se negaron a hacerlo.

De acuerdo a informes que hemos recibido de nuestro equipo técnico, la interrupción de la programación se debió al derribo provocado y deliberado de la torre y la antena de transmisión ubicada en uno de los cerros en las inmediaciones de la ciudad capital. Se trató sin duda de un sabotaje a la transmisión de la Radio Progreso en un contexto político de alta polarización y confrontación tras las elecciones generales celebradas el día 26 de noviembre pasado, y cuyos resultados no han dado todavía a un ganador a la presidencia, aunque es de amplio manejo de que los resultados favorecieron al candidato de oposición al actual presidente Juan Orlando Hernández quien a su vez propuso su candidatura pasando por encima de la Constitución de la República que prohíbe que bajo ninguna circunstancia un presidente puede aspirar a un segundo mandato.

Radio Progreso ha sostenido una línea editorial en contra de la ilegalidad de la reelección y ha cuestionado los resultados electorales en la misma línea como lo ha hecho la Misión de la OEA la cual establece que el proceso electoral fue muy irregular, con muchos errores y problemas sistémicos. Además nuestra Radio Progreso ha cubierto las diversas manifestaciones y ha llevado las voces que desde la academia y la investigación cuestionan el proceso electoral, al que califican de fraudulento.

Nuestro temor es que este sabotaje sea el inicio de un plan orientado a acallar la voz de Radio Progreso, como lo hemos venido analizando a lo largo del presente año. Tenemos temor de otros sabotajes a las otras antenas que tenemos en el interior del país, y tememos por la integridad física de los miembros del equipo humano de nuestra Radio y del ERIC. Valoramos que esta acción de sabotaje se inserta en la violación creciente a los derechos humanos y a la libertad de expresión a través de la represión y uso de la fuerza desproporcionada en contra de la población que sale a las calles a manifestar su repudio al fraude electoral y en demanda del respeto a la voluntad popular expresada en las urnas.

Hacemos un llamamiento internacional a tener puesta la vista en nuestro país porque prevemos que las siguientes semanas y meses serán muy agotadores, y las amenazas a defensoras y defensores, periodistas independientes y dirigentes sociales y comunitarios seguirán en aumento. Es necesario tener la mirada puesta en nuestra radio puesto que tenemos la convicción de proseguir con nuestra misión de informar, analizar y denunciar con seriedad y profundidad lo que va sucediendo, y desde el equipo del ERIC y la Radio aportar en la búsqueda de propuestas que conduzcan a salir de esta crisis.

Pedimos que nos ayuden con la denuncia de las violaciones a los derechos humanos que el gobierno a través de las fuerzas represivas comete contra las personas que se manifiestan en las calles en contra del fraude electoral y exigiendo que se respete la voluntad popular expresada en las urnas. Es necesario que se hagan llegar cartas a la Embajada del gobierno de los Estados Unidos en Honduras por avalar, primero la reelección ilegal del presidente Juan Orlando Hernández, y segundo, callar las violaciones a los derechos humanos y avalar el fraude electoral.

Nuestra propuesta es, junto con otras instancias nacionales, demandar la anulación de las elecciones celebradas el 26 de noviembre, e invocar la carta democrática de la OEA para convocar a nuevas elecciones en un próximo futuro. Lo peor que le puede ocurrir a nuestro país es la continuación del actual gobierno de Juan Orlando Hernández por su compromiso con reducidas élites, el control personal de los diversos poderes del Estado, el encubrimiento de personas de renombre vinculadas con el crimen organizado y la estigmatización, discriminación, represión y eventualmente eliminación de personas y organizaciones que no se someten a sus arbitrarias decisiones. En este abanico de amenazas se encuentra nuestra Radio Progreso y el ERIC.

Si esta mirada de solidaridad se concreta en apoyo económico, por pequeño que sea, para restablecer nuestros equipos y para proseguir nuestra misión en esta situación de emergencia, lo agradeceremos profundamente.

Con mi abrazo y oración.

P. Melo, sj

 


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